Guía de ciclismo urbano: cómo moverse en bicicleta por la ciudad de forma segura

El ciclismo urbano es una de las formas más ágiles, económicas y eficientes de moverse por la ciudad. Más que un medio de transporte, es una herramienta para transformar la relación con el espacio público y fomentar una movilidad más sostenible y responsable.
Muchas personas aún dudan en usar la bicicleta como transporte diario. El miedo al tránsito, la falta de información sobre normas y prioridades, o la incertidumbre sobre el uso de ciclovías y bicisendas son barreras frecuentes, especialmente en ciudades latinoamericanas donde los ciclistas muchas veces no son respetados como deberían.
Esta guía reúne consejos prácticos, recomendaciones de seguridad y experiencias reales para ayudarte a pedalear con confianza y autonomía. No buscamos culpabilizar a nadie: nuestro objetivo es ofrecer herramientas para adaptarse a un entorno urbano hostil y promover una cultura de movilidad más segura para todos.
Antes de salir: cómo preparar tu viaje en bicicleta

Moverse en bicicleta por la ciudad no empieza cuando comenzás a pedalear, sino antes de salir. Una buena preparación reduce imprevistos, mejora la seguridad y hace que el trayecto sea más cómodo, especialmente si utilizás la bicicleta como medio de transporte habitual.
Preparar el viaje implica planificar el recorrido, revisar el estado básico de la bicicleta y llevar lo necesario según la distancia, el clima y el tipo de actividad que vayas a realizar.
Planificación del recorrido
Si el trayecto es nuevo o no conocés bien la zona, conviene planificarlo previamente. Las aplicaciones de navegación permiten identificar calles con menor tránsito, ciclovías disponibles o alternativas más directas. También podés consultar nuestro mapa actualizado de bicisendas y ciclovías para elegir recorridos más seguros y conectados.
Para quienes están empezando, elegir calles secundarias o vías más tranquilas puede aumentar la sensación de seguridad. Con el tiempo, la experiencia y la lectura del entorno permiten mayor flexibilidad para elegir distintos recorridos.
Planificar no significa rigidez: el camino puede adaptarse según el contexto, el clima o el estado del tránsito.
Elementos básicos para el trayecto
Según la distancia y la frecuencia de uso, es recomendable llevar:
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Cámara de repuesto.
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Kit básico para cambiar una cámara.
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Inflador portátil.
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Ropa de cambio si el trayecto lo requiere.
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Impermeable liviano en caso de lluvia.
Las alforjas permiten distribuir el peso sin sobrecargar la espalda y resultan muy prácticas en la movilidad urbana cotidiana.
Revisión rápida de la bicicleta
Antes de salir, conviene hacer un control básico que lleva pocos minutos y evita inconvenientes durante el trayecto.
Altura del asiento/sillín:
Debe permitir extender correctamente las piernas sin comprometer el equilibrio al detenerse.
Presión de las cubiertas:
Circular con ruedas desinfladas aumenta el esfuerzo y reduce la eficiencia. La presión recomendada suele estar indicada en el lateral de la cubierta.
Frenos y transmisión:
Verificar que los frenos respondan adecuadamente y que la cadena funcione sin saltos ni ruidos excesivos.
Hidratación y protección climática
La hidratación es fundamental, especialmente en días calurosos. Llevar agua y utilizar protector solar en horarios de alta exposición (o si pedaleas mucho siempre es lo ideal) reduce riesgos asociados al calor y a la radiación solar.
En invierno, el uso de guantes mejora el control del manubrio y protege las manos ante posibles caídas. Adaptar la vestimenta a la estación permite mantener comodidad sin necesidad de equipamiento deportivo específico. Abrigarse en capas permite ir desabrigándose y no transpirar la ropa mucho.
Visibilidad y seguridad personal
La visibilidad es clave en el entorno urbano. Se recomienda utilizar:
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Luz delantera blanca.
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Luz trasera roja.
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Elementos reflectivos en la bicicleta o la indumentaria.
Incluso en condiciones de baja luminosidad, lluvia o neblina, las luces aumentan significativamente la posibilidad de ser visto por otros usuarios de la vía.
En algunas ciudades el uso de casco es obligatorio por normativa. Más allá del debate existente, puede contribuir a reducir lesiones en caídas de baja velocidad.
Cómo circular en bicicleta por la ciudad

Circular en bicicleta por la ciudad implica mucho más que pedalear. Supone comprender cómo funciona el tránsito urbano, ocupar correctamente el espacio en la vía y tomar decisiones que aumenten la seguridad propia y la previsibilidad para los demás.
La bicicleta es un vehículo y, como tal, forma parte del sistema de circulación. Entender ese lugar es clave tanto para quien está comenzando como para quien ya tiene experiencia.
Ubicación en la calzada
Uno de los aspectos más importantes es dónde posicionarse.
Circular demasiado pegado al cordón puede parecer más seguro, pero en realidad reduce el margen de maniobra y aumenta el riesgo de impacto con puertas que se abren repentinamente o con vehículos que intentan sobrepasar sin distancia suficiente.
En calles sin infraestructura ciclista, lo recomendable es ocupar el carril de manera visible y predecible, manteniendo una distancia prudente de los autos estacionados. Esto mejora la percepción de seguridad y obliga a los vehículos motorizados a realizar sobrepasos adecuados.
Distancia de puertas y autos estacionados
La llamada “zona de puertas” es uno de los riesgos más frecuentes en entornos urbanos. Mantener una separación lateral suficiente respecto a los vehículos estacionados permite evitar colisiones inesperadas. El siniestro suele llamarse “dooring” o “portazo”.
Una referencia práctica es circular a una distancia que impida que una puerta abierta invada tu trayectoria directa. Usar todo el carril es otra opción, sabemos que los automovilistas se ponen nerviosos, pero el objetivo es cuidarnos.
Giros y cambios de carril
Para girar o cambiar de carril, es importante:
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Señalizar con anticipación mediante el brazo.
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Verificar el entorno antes de desplazarse lateralmente.
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Realizar el movimiento de manera progresiva y previsible.
En giros a la izquierda en avenidas con alto flujo vehicular, puede ser más seguro utilizar el cruce en dos tiempos (cruzar primero en línea recta y luego girar), especialmente para quienes están comenzando.
Intersecciones y cruces
La mayoría de los siniestros en el tránsito urbano ocurren en intersecciones. Por eso es fundamental:
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Reducir ligeramente la velocidad antes de cruzar.
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Establecer contacto visual cuando sea posible.
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Anticipar movimientos de giro de otros vehículos.
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Evitar puntos ciegos.
Incluso cuando se tiene prioridad, la conducción defensiva ayuda a reducir riesgos.
Semáforos y prioridades
La bicicleta debe respetar las señales de tránsito del mismo modo que otros vehículos.
Detenerse en semáforos en rojo, respetar prioridades y señales verticales no solo es una cuestión normativa, sino también una forma de construir convivencia y legitimidad en el espacio público.
Lamentablemente, en la ciudad de Buenos Aires y en Argentina no existe una disposición similar a la conocida como “Idaho Stop”, una norma que en algunos lugares permite a las personas que circulan en bicicleta tratar una señal de stop como una señal de cede el paso, o incluso —en ciertos casos— un semáforo en rojo como si fuera un stop tras detenerse y ceder prioridad si el paso está despejado. Esta regla nació en el estado de Idaho, en Estados Unidos, en 1982, y con el tiempo ha sido adoptada con variantes en varios estados como Delaware, Arkansas, Oregon, Colorado y otros, e incluso se ha probado en algunos puntos de ciudades como París y Ciudad de México con el objetivo de facilitar la fluidez de las bicicletas y mejorar la seguridad en intersecciones de bajo tráfico.
🧠 ¿POR QUÉ ESTO IMPORTA?
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Actualmente, en Argentina la normativa vial obliga a que todas las bicicletas respeten semáforos en rojo y señales de pare de la misma manera que los automóviles, sin excepción.
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A nivel internacional, el Idaho Stop representa una adaptación de las normas a las características propias de las bicicletas, buscando que el tránsito fluya con menor paradas innecesarias y respetando siempre la seguridad y prioridad de quienes tienen el derecho de paso.
Seguridad vial y convivencia en el tránsito urbano

La seguridad en el ciclismo urbano no depende únicamente del equipamiento o de respetar normas básicas. Está profundamente relacionada con la capacidad de leer el entorno, anticipar comportamientos y comprender que el tránsito es un sistema compartido.
Circular en bicicleta en la ciudad implica convivir con autos, motos, transporte público, peatones y otros ciclistas. Entender esa dinámica permite reducir riesgos y aumentar la fluidez.
Ahora bien, desde Bicivilizados creemos importante aclarar algo: esta guía no busca responsabilizar ni culpabilizar a quien pedalea. En muchas ciudades latinoamericanas, el entorno vial es estructuralmente hostil para la bicicleta. La infraestructura suele ser insuficiente o discontinua, la cultura vial prioriza al automóvil y el respeto hacia quienes se mueven en bicicleta no siempre está garantizado. Por eso, más que señalar errores individuales, el objetivo es ofrecer herramientas para moverse con mayor seguridad y conciencia en un contexto que todavía está en transformación.
Convivencia con autos particulares
Los vehículos motorizados tienen mayor masa y velocidad, lo que implica una diferencia física evidente. Por eso, la previsibilidad es clave.
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Mantener una línea recta y clara.
- Usar ciclovía si la calle tiene.
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Señalizar movimientos.
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Evitar zigzaguear entre autos detenidos.
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No ubicarse en puntos ciegos.
Ser visible, activo y predecible reduce conflictos. No suelen considerarnos parte del tránsito por lo que ayuda a que no nos respeten.
Transporte público y vehículos de gran porte
Colectivos y camiones presentan riesgos específicos:
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Amplios puntos ciegos.
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Giros abiertos.
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Frenadas frecuentes.
Nunca es recomendable ubicarse a la derecha de un colectivo que está por girar, ni circular pegado a un camión en movimiento. En estos casos, la distancia lateral y la anticipación son fundamentales.
Motocicletas y circulación entre carriles
En muchas ciudades argentinas es habitual que las motocicletas circulen entre carriles. Esto puede generar situaciones inesperadas. También es común verles usar las ciclovías a pesar de que no pueden, mucha atención a esto.
Evitar cambios bruscos de trayectoria y revisar siempre antes de desplazarse lateralmente ayuda a reducir incidentes.
Comunicación gestual y contacto visual
La bicicleta no tiene luces de giro ni carrocería que proteja. La comunicación se vuelve esencial.
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Señalizar con el brazo.
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Buscar contacto visual en cruces.
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Mostrar intención de manera anticipada.
La comunicación no solo previene siniestros, también construye convivencia.
Conducción defensiva y lectura del entorno
La conducción defensiva no significa circular con miedo, sino lo contrario es circular con criterio o ser pro activo.
Implica:
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Observar más allá del vehículo inmediato anticipándose a posibles malas maniobras.
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Detectar posibles aperturas de puertas.
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Identificar peatones distraídos.
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Anticipar semáforos y cruces conflictivos.
La bicicleta tiene una ventaja: permite reaccionar con rapidez. Esa capacidad se potencia cuando se desarrolla una lectura constante del entorno.
Gestión del conflicto y cultura vial
En el tránsito urbano pueden surgir tensiones. Mantener la calma, evitar confrontaciones innecesarias y priorizar la seguridad personal es fundamental.
La bicicleta forma parte de un cambio cultural en la movilidad urbana. Construir legitimidad también implica sostener prácticas responsables, incluso cuando otros actores del tránsito no lo hacen.
Derechos, normativa y lugar de la bicicleta en la ciudad

La bicicleta no es un invitado en la ciudad. Es un vehículo legítimo, reconocido por la normativa vial y con derecho pleno a circular por el espacio público.
Sin embargo, en muchas ciudades persiste la idea de que la bicicleta “estorba”, “debería ir por la vereda” o “solo puede circular por ciclovías”. Estas percepciones no solo son incorrectas desde el punto de vista legal, sino que reflejan una cultura vial históricamente centrada en el automóvil.
Comprender el marco normativo y el derecho a la ciudad es fundamental para pedalear con seguridad y convicción.
La bicicleta como vehículo
En la legislación argentina, la bicicleta está reconocida como un vehículo. Eso implica derechos y también obligaciones.
Como vehículo:
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Puede circular por la calzad y rutas.
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Debe respetar señales de tránsito.
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Tiene prioridad cuando la normativa así lo establece.
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No es un peatón ni un objeto recreativo.
Entender esta condición cambia la forma de posicionarse en la vía.
Derecho a ocupar el carril
Uno de los puntos más discutidos es el uso del carril completo.
En calles donde no existe infraestructura ciclista segregada, la persona que circula en bicicleta puede ocupar el carril de manera visible y segura. Esto no constituye una infracción, ni un abuso, ni una provocación.
En muchos casos, ocupar el carril completo es incluso más seguro que circular pegado al cordón, ya que:
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Reduce sobrepasos peligrosos.
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Evita la zona de puertas.
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Aumenta la visibilidad.
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Obliga a maniobras de adelantamiento adecuadas.
Este derecho suele generar tensiones porque cuestiona la idea de que la calle pertenece exclusivamente al automóvil.
Bicicleta y vereda: un debate frecuente
En la mayoría de las ciudades argentinas, circular en bicicleta por la vereda está prohibido. Hasta los 12 años se permite.
Más allá de la norma, hay una cuestión de convivencia: la vereda es el espacio prioritario del peatón. Trasladar la bicicleta allí puede resolver una situación puntual de inseguridad, pero no es la solución estructural.
La verdadera discusión no es si la bicicleta debe ir por la vereda, sino por qué muchas calles siguen siendo percibidas como demasiado hostiles para que pueda circular con tranquilidad por ellas. Entonces se nos suele tomar como molestos en la calzada y peligrosos en la vereda cuando la infraestructura ciclista es muy baja o incluso mala.
Uso del casco y debates normativos
En Argentina es completamente obligatorio, no así en la mayoría de los países del mundo. Existen debates internacionales sobre su obligatoriedad y su impacto en la promoción del ciclismo urbano y el moverse en bicicleta.
Más allá de la postura personal, es importante distinguir entre:
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Recomendaciones de seguridad.
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Obligaciones legales.
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Políticas públicas que incentivan o desalientan el uso de la bicicleta.
La normativa no es neutra: también modela comportamientos y cultura vial. Desde Bicivilizados.org decimos CASCO SI OBLIGATORIO NO
Movilidad sostenible y derecho a la ciudad
Hablar de bicicleta no es solo hablar de transporte. Es hablar de modelo urbano.
La bicicleta:
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Reduce emisiones.
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Ocupa menos espacio.
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Genera menos ruido.
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Promueve actividad física.
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Democratiza el acceso a la movilidad.
- Complementa los viajes en transporte público y caminatas.
Sin embargo, muchas ciudades siguen priorizando infraestructura para el automóvil por encima de opciones más sostenibles.
Reivindicar el lugar de la bicicleta es también reclamar una ciudad más equitativa, segura y humana.
Cultura vial y transformación
El cambio no es solo normativo, también cultural.
La convivencia entre distintos modos de transporte requiere:
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Educación vial integral.
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Infraestructura adecuada.
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Políticas públicas coherentes.
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Respeto mutuo.
La bicicleta no es una amenaza al tránsito: es parte de la solución a los problemas de congestión, contaminación y uso desigual del espacio público.
Bicisendas y ciclovías: usos, límites y conflictos

La expansión de bicisendas y ciclovías en muchas ciudades latinoamericanas ha sido fundamental para visibilizar a la bicicleta como medio de transporte. La infraestructura específica mejora la percepción de seguridad, facilita que más personas se animen a pedalear y ordena parte de la convivencia vial.
Sin embargo, la existencia de infraestructura ciclista no resuelve por sí sola todos los desafíos del ciclismo urbano.
Comprender qué son, cómo usarlas y cuáles son sus límites permite aprovecharlas mejor sin perder de vista el derecho a circular por la calzada cuando sea necesario.
Diferencia entre bicisenda y ciclovía
Aunque muchas veces se usan como sinónimos, técnicamente no son lo mismo.
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Ciclovía: espacio exclusivo para bicicletas, generalmente segregado físicamente del tránsito motorizado mediante cordones, separadores u otros elementos.
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Bicisenda: carril delimitado para bicicletas, pero sin separación física estructural del resto del tránsito.
Esta diferencia impacta en el nivel de protección, en la percepción de seguridad y en la forma en que se integra al tránsito general.
¿Es obligatorio usar la ciclovía?
En Argentina y Ciudad de Buenos Aires lamentablemente la reglamentación, la ley nos obliga a que si circulamos por una avenida o calle que tiene ciclovía debemos usarla.
El termino lamentablemente no suele entenderse porque somos los que pedimos infraestructura pero hay situaciones en las que permanecer en la calzada puede ser más seguro (obstáculos, invasión de carril, congestión, giros y cruces conflictivos).
La infraestructura ciclista amplía opciones, pero no elimina el carácter de vehículo de la bicicleta ni su derecho a ocupar la vía pública entonces su obligatoriedad si hay nos expone frente a la Ley en el caso de una incidente vial.
Conflictos frecuentes en infraestructura ciclista
Las ciclovías y bicisendas suelen presentar situaciones habituales:
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Peatones que caminan por el carril.
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Vehículos estacionados invadiendo el espacio.
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Cruces mal resueltos en intersecciones.
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Semáforos descoordinados.
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Mantenimiento deficiente.
Estos conflictos no invalidan la infraestructura, pero muestran que el diseño urbano requiere planificación integral y mantenimiento constante.
Intersecciones: el punto crítico
Muchas ciclovías son seguras en tramo recto, pero se vuelven vulnerables en intersecciones.
Cruces con vehículos que giran sin ceder el paso, entradas de garajes y esquinas con visibilidad reducida son puntos donde la persona ciclista debe aumentar la atención.
La infraestructura ayuda, pero no reemplaza la anticipación.
Infraestructura y percepción de seguridad
La infraestructura ciclista cumple un rol clave en la incorporación de nuevos usuarios. Las ciclovías segregadas suelen generar mayor confianza en personas que recién comienzan.
Sin embargo, depender exclusivamente de infraestructura aislada puede reforzar la idea de que la bicicleta solo pertenece a esos espacios y no al conjunto de la red vial.
Una ciudad verdaderamente amigable con la bicicleta no solo construye ciclovías: también pacifica el tránsito, mejora el transporte público, reduce velocidades, da facilidades a las persona que elijan la bicicleta y redistribuye el espacio de manera más equitativa.
Más infraestructura, mejor diseño
No se trata de elegir entre calzada o ciclovía, sino de promover redes conectadas, coherentes y seguras. Una infraestructura discontinua, mal señalizada o fragmentada puede generar más conflictos que soluciones.
La planificación urbana debe considerar:
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Continuidad.
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Señalización clara.
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Integración con transporte público.
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Mantenimiento.
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Educación vial.
Errores comunes del ciclista urbano
Moverse en bicicleta por la ciudad es un aprendizaje continuo. Muchas situaciones de riesgo no surgen por mala intención, sino por falta de información, costumbre o adaptación al entorno urbano.
Identificar errores frecuentes permite evitarlos y construir una circulación más segura y consciente.
Circular demasiado pegado al cordón
Es uno de los errores más habituales, especialmente en quienes recién comienzan.
Ir pegado al borde puede parecer más “educado” o menos invasivo, pero reduce el margen de maniobra y aumenta el riesgo frente a:
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Puertas que se abren.
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Desagües y baches.
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Vehículos que sobrepasan sin distancia adecuada.
Una posición visible y clara en el carril suele ser más segura.
No señalizar giros o cambios de carril
La falta de señalización genera incertidumbre en el entorno. Indicar con el brazo la intención de giro o desplazamiento lateral mejora la convivencia y reduce conflictos, incluso en trayectos cortos. También se pueden avisar cuando necesitás frenar o cualquier otra emergencia.
Confiar exclusivamente en la ciclovía
La infraestructura es una herramienta valiosa, pero no reemplaza la atención. Entrar a una intersección confiando únicamente en la prioridad del carril ciclista puede resultar riesgoso si otros vehículos no respetan esa prioridad.
La conducción activa y la anticipada siguen siendo necesarias.
Descuidar la visibilidad
Circular de noche sin luces o sin elementos reflectivos reduce significativamente la percepción por parte de otros conductores. La visibilidad no es solo una cuestión normativa, sino una herramienta de autoprotección. No usar luces de noche o con baja visibilidad puede ser mucho más peligroso que no usar un casco. ¿De que sirve circular de noche con casco sin luces y sin que te vean?
Subestimar el entorno
El tránsito urbano cambia constantemente. Peatones distraídos, conductores apurados, obras, desvíos o condiciones climáticas adversas exigen adaptación continua. Incluso ciclistas que conducen mal pueden ser un problema.
La bicicleta ofrece agilidad, pero esa ventaja depende de la capacidad de lectura del contexto. Insistimos con intentar circular en ciudades grandes o intermedias necesita de una conducción inteligente y anticipatoria de problemas.
Pensar que todo depende del ciclista
Existe una narrativa frecuente que coloca toda la responsabilidad en quien pedalea. Si bien la conducción responsable es fundamental, la seguridad vial es un sistema que involucra infraestructura, normativa, educación y cultura urbana.
Reconocer errores propios es parte del aprendizaje, pero no debe invisibilizar los problemas estructurales que todavía enfrentan las personas que se mueven en bicicleta en muchas ciudades latinoamericanas. Además debemos poner el foco en no constituir conducciones similares a lo que hacen quienes conducen vehículos motorizados. Respetemos a los actores más débiles que nosotros, peatones, niñeces, personas con discapacidad y adultos mayores.
Por qué la bicicleta transforma la movilidad urbana

Hablar de ciclismo urbano no es solo hablar de cómo desplazarse. Es hablar del tipo de ciudad que queremos habitar. La bicicleta no es únicamente un medio de transporte eficiente: es una herramienta de transformación social y urbana.
Más espacio para las personas
Un automóvil ocupa mucho más espacio que una bicicleta, tanto en circulación como estacionado. Cuando más personas eligen pedalear, se libera espacio público que puede destinarse a:
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Veredas más amplias.
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Áreas verdes.
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Espacios de encuentro.
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Transporte público más eficiente.
La discusión no es solo sobre movilidad, sino sobre cómo se distribuye el espacio común.
Menos contaminación y menos ruido
Las ciudades latinoamericanas y todas enfrentan problemas graves de contaminación del aire y contaminación sonora. La bicicleta no produce emisiones directas, no genera ruido significativo y reduce la congestión cuando sustituye viajes motorizados cortos.
No es la única solución, sabemos que no puede pensarse así pero sí es una pieza clave dentro de un modelo de movilidad más sostenible. Complementa todo, es economía pura, con infraestructura y facilidades pueden cambiar mucho un entorno socio económico a cualquier escala y clase social.
Salud individual y salud colectiva
Moverse en bicicleta incorpora actividad física a la rutina diaria sin necesidad de tiempo extra. Esto tiene impacto en:
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Salud cardiovascular.
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Bienestar mental.
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Reducción del estrés.
Pero además, una ciudad con menos tráfico motorizado es una ciudad con menos siniestros viales y mejor calidad de vida para todas las personas, incluso para quienes no pedalean.
Equidad y acceso a la movilidad
La bicicleta es uno de los medios de transporte más accesibles económicamente. No depende de combustibles, no requiere grandes infraestructuras privadas y permite autonomía de desplazamiento. Promover su uso es también promover una movilidad más democrática y menos excluyente.
Un cambio cultural en marcha
Cada persona que elige la bicicleta para moverse cotidianamente contribuye a transformar la percepción social de la movilidad, incluso en los que no puedan usarla y necesiten usar el auto. Cuantas más bicicletas circulan, más visibles se vuelven. Y cuanto más visibles, más difícil es ignorar su presencia en la planificación urbana.
La transformación no ocurre solo desde las políticas públicas: también se construye desde las decisiones individuales sostenidas en el tiempo aunque también son necesarias las decisiones estatales para que avance y cada vez sean más esas personas que individualmente se sientan seguras y quieran elegirlo.
Una ciudad más humana
La bicicleta reduce la escala del tránsito. Permite observar, interactuar y apropiarse del entorno de otra manera. Frente a modelos urbanos centrados en la velocidad y el automóvil, el ciclismo urbano y moverse en bicicleta propone una ciudad más cercana, más respirable y más habitable.
No se trata de eliminar otros modos de transporte, sino de equilibrar el sistema y reconocer que la movilidad puede organizarse de forma más justa.
Conclusión
Moverse en bicicleta en ciudades latinoamericanas no es un gesto ingenuo. Es una decisión cotidiana y política que se toma en un entorno donde el espacio público todavía está desbalanceado y donde quienes pedalean muchas veces deben explicar su presencia.
Esta guía no nace para disciplinar al ciclista ni para reforzar la idea de que toda responsabilidad recae sobre quien va en bici. Nace porque entendemos que hoy el contexto es exigente que debe mejorar muchísimo, y contar con herramientas claras puede marcar la diferencia entre un trayecto tenso y uno seguro.
Cumplir normas, anticipar riesgos y mejorar la técnica no significa aceptar un sistema realmente injusto. Significa que intentamos darnos herramientas y fortalecerse dentro de él mientras se lo cuestiona. Porque exigir infraestructura segura, respeto y políticas públicas más equitativas no contradice la responsabilidad individual: la complementa.
Cada bicicleta que circula visibiliza una forma distinta de habitar la ciudad. Y cuanto más visibles somos, más difícil es que se nos ignore en la planificación, en la normativa y en la conversación pública.
Pedalear no es solo trasladarse, es ocupar espacio, es ejercer un derecho. Movernos en bicicleta con más, mejor infraestructura y seguridad es más democracia
Y también es imaginar —y construir— una ciudad más justa y más humana.
Dudas comunes sobre moverse en bici en la ciudad
En esta sección aclaramos y respondemos las dudas más comunes sobre ciclismo urbano y sobre cómo moverse en bicicleta en Argentina: por avenidas, calles, ciclovías y bicisendas de CABA. Hablamos de normativa, circulación, seguridad, recomendaciones y convivencia vial.
La información está basada en investigación, legislación vigente y en nuestra experiencia cotidiana pedaleando en la ciudad.
Porque moverse en bici no debería ser una aventura, un riesgo, ser algo pesado sino una forma cotidiana y segura de habitar la ciudad.
Sí. La Ley Nacional de Tránsito 24.449 establece la obligatoriedad del uso de casco al circular en bicicleta en la vía pública.
Sin embargo como dato también podemos contarte que en muchos países del mundo no es obligatorio para personas adultas, otros tampoco para menores.
Más allá del marco normativo, el casco es una medida de protección personal que puede reducir el riesgo de lesiones graves en caso de caída o colisión. No reemplaza infraestructura segura ni respeto en el tránsito, pero es una herramienta de cuidado individual.
En Bicivilizados lo decimos claro: CASCO SÍ, OBLIGATORIO NO.
Las personas que se desplazan en bicicleta deben circular por la calzada, respetando las normas generales de tránsito como cualquier otro vehículo. Cuando existen ciclovías o bicisendas habilitadas, deben utilizarse. En su ausencia, pueden circular por calles y avenidas.
En calles o avenidas multicarril, la bicicleta puede ocupar el centro del carril para garantizar visibilidad y seguridad, tal como contempla la normativa.
No está permitido circular por autopistas o semiautopistas. En cambio, sí está permitido circular por rutas nacionales, respetando las condiciones de seguridad correspondientes.
Tampoco está permitido circular por veredas, salvo excepciones locales debidamente señalizadas o en el caso de menores de hasta 12 años.
La bicicleta es un vehículo y quien la conduce tiene los mismos derechos y obligaciones que el resto de quienes usan la vía pública.
Sí. La bicicleta es un vehículo y puede ocupar el carril completo cuando las condiciones de circulación lo requieran, especialmente en calles o avenidas con múltiples carriles. Circular por el centro del carril puede mejorar la visibilidad, evitar maniobras peligrosas de sobrepaso ajustado y reducir riesgos como la apertura de puertas de autos estacionados.
Ocupar el carril no es una infracción: es una forma legítima y segura de circular según la normativa vigente.
En Argentina no está al día de hoy incluida la obligatoriedad de superarnos por al menos 1.5 metros, pero sí algunas provincias y ciudades lo tienen reglamentado.
No. En Argentina, las personas en bicicleta no pueden pasar un semáforo en rojo porque constituye una infracción.
En algunos lugares del mundo existe lo que se conoce como “Idaho Stop”, una norma que permite a las bicicletas tratar el semáforo en rojo como señal de “ceda el paso” bajo ciertas condiciones. Sin embargo, esa excepción no está contemplada en la legislación argentina. Es una pena porque muchas veces naturalmente son opciones demostradas que brindan más seguridad al ciclista que el esperar al verde o detenerse a un cartel de Stop.
La normativa local no distingue entre autos, motos o bicicletas en este punto: la luz roja indica detención obligatoria.
Sí, el ciclismo urbano es una forma de movilidad segura cuando se combinan infraestructura adecuada, normas claras y conductas responsables en la vía pública.
Como en cualquier medio de transporte, existen riesgos. Sin embargo, algunos datos internacionales muestran que las personas peatonas representan una proporción mayor de muertes en siniestros viales que las personas que circulan en bicicleta. A nivel global, alrededor del 20 % al 25 % de las víctimas fatales de tránsito son peatones, mientras que los ciclistas representan cerca del 5 % al 7 %.
Esto no significa que caminar sea “más peligroso” que pedalear, sino que la vulnerabilidad en la vía pública es un problema estructural que afecta especialmente a quienes no se desplazan en vehículos motorizados.
La seguridad no depende únicamente del ciclista: influyen el diseño urbano, la calidad de la infraestructura, la reducción de velocidades y el respeto entre quienes comparten el espacio público.
Moverse en bicicleta no debería ser una actividad de riesgo, sino una forma cotidiana y accesible de habitar la ciudad.
Sí. Las bicicletas pueden circular por avenidas, ya que son vehículos y tienen derecho a utilizar la calzada como cualquier otro.
La normativa no prohíbe la circulación por avenidas; solo está prohibida en autopistas o semiautopistas.
Cuando existen ciclovías sobre la avenida, deben utilizarse. En su ausencia, la persona que pedalea puede circular por la calzada respetando las normas de tránsito.
La presencia de una bicicleta en una avenida no es una excepción: forma parte del tránsito legal y compartido de la ciudad. Las personas que se mueven en bicicleta viven, trabajan, estudian, compran y realizan sus actividades cotidianas sobre esas mismas avenidas. La ciudad es un espacio común, no exclusivo de un tipo de vehículo.
No. En Argentina las bicicletas no deben pagar patente ni están obligadas a contar con un seguro para circular en la vía pública.
La Ley Nacional de Tránsito no exige licencia de conducir, patente ni seguro obligatorio para bicicletas, ya que no son vehículos motorizados. Esto se debe a que el sistema de patentes y seguros está pensado para vehículos que generan mayor desgaste de la infraestructura, riesgos y costos asociados a su uso (como automóviles y motos).
Pagar patente en un auto no es un impuesto por el derecho a circular, sino un impuesto aplicado sobre la propiedad del bien y al uso de la infraestructura vial. Diseñar un sistema de patentes para bicicletas sería impracticable y posiblemente más costoso de administrar que el propio ingreso recaudado, debido a los costos de mantenimiento estatal del sistema de registro.
De todos modos, existen seguros voluntarios de responsabilidad civil y coberturas opcionales que cada persona puede contratar si lo considera necesario.
Para circular de noche, con niebla, lluvia o días cerrados recomendamos que tu bicicleta cuente con una luz blanca delantera y una luz roja trasera, siempre. La ley Argentina exige luces reflectivas pero es necesario que no solo actuen cuando te iluminan, sino que siempre. Son económicas para lo que nos visibilizan.
Estas luces permiten ver y ser visto, algo fundamental en condiciones de baja visibilidad. Además, se recomienda el uso de elementos reflectivos en ruedas, pedales o vestimenta.
La iluminación no es un detalle accesorio: es una condición básica de seguridad vial. Te recomendamos muy fuertemente usarlas siempre que se necesite.
Al sobrepasar una persona circulando en bicicleta, los vehículos motorizados deben mantener una distancia lateral segura y debe ser sin acelerar.
En algunos países se establece una distancia mínima de 1,5 metros como referencia de seguridad.
Un sobrepaso ajustado puede generar situaciones de alto riesgo, especialmente en calles con circulación intensa.
Existen distintas opciones para estacionar o guardar una bicicleta en la ciudad: bicicleteros públicos, estaciones de transporte, espacios privados y garages comerciales.
En la Ciudad de Buenos Aires, la normativa vigente (Ordenanza N.º 44.365, Ley N.º 1.752 y su reglamentación por el Decreto 485/10) establece que los estacionamientos comerciales deben admitir bicicletas. Además, la tarifa que se cobre por su guarda no puede superar el 10 % de la tarifa correspondiente a un automóvil por el mismo servicio.
Esto significa que recibir bicicletas no es una cortesía del garage, sino una obligación regulada dentro del sistema de estacionamientos.
Antes de dejarla, es recomendable asegurarse de que el lugar cuente con puntos firmes de sujeción y utilizar un sistema de seguridad adecuado.
En Bicivilizados desarrollamos un mapa colaborativo de garages privados en CABA que reciben bicicletas para estacionar. Allí podés consultar ubicaciones y opciones disponibles para planificar tu recorrido con mayor tranquilidad. También podés escribirnos a bici@bicivilizados.org para informarnos sobre garages que no estén en el mapa y compartir buenas o malas experiencias.
Podés consultar el mapa actualizado de ciclovías y bicisendas de la Ciudad de Buenos Aires en nuestra sección específica dedicada a infraestructura ciclista.
Allí encontrarás recorridos, conexiones y datos útiles para planificar tus desplazamientos en bicicleta por la ciudad.
El cuidado
– Para los viajes rutinarios antes de salir siempre es bueno programar el viaje (más que nada si no eres ubicadx o no sabes orientarte mucho). La intención será siempre no hacer camino de más para no tener mucho desgaste físico o tener frío o calor de más. Igual es lindo sentir la libertad de cambiar el camino también y seguidamente.
Puedes usar el Google map antes de salir, algún GPS, algún mapa impreso con polvo en alguna biblioteca como para ubicarte y saber por donde vas a pasar y por donde dirigirte. Puede ayudar a quien tiene miedo al tránsito ir por zonas menos transitadas, a veces extiende el viaje pero si ayuda es mejor.
– Hidratarse siempre es muy importante, y bastante más en verano. La recomendación para épocas muy calurosas será hidratarse antes de una pedaleada, durante y luego. Pero es bueno hacerlo siempre. Recomendación entonces es llevar una botella de agua en tu mochila, alforja o soporte de la bici. Si tenés viajes un poco largos en épocas extremadamente calurosa, podés guardar un rato antes la botella (de plástico) en tu congelador para tener agua fresca durante el viaje y al llegar.
– Usar pantalla solar, crema bloqueadora de los rayos UV solar. Siempre que salgas en el horario de 10 a 17 aprox, caminando no olvides usar pantalla. De hecho lxs especialistas mencionan usar siempre que se sale a la calle, a toda hora.
– Si es un poco lejos siempre intenta llevar una mochila o unas buenas alforjas con al menos 2 cámaras para la bici y herramientas básicas para poder cambiarla en el caso de pincharla. También puedes cargar cosas que necesites para tu trabajo, ropa para cambiarte. Las alforjas parecen muy de cicloviajerxs pero es un viaje de ida… justamente.
Si pinchás, lo mejor es cambiar la cámara directamente. No es difícil cambiarla y además a las 9 de la noche u 8 de la mañana puedes encontrarte con que ninguna bicicletería esté abierta.
– Si llega a llover también puedes llevar ahí algún chubasquero por si te sorprende la lluvia. O simplemente en verano disfrutarás mucho del agua.
– También sería ideal tener guantes descartables para no ensuciarte las manos en ese caso. Esto ya es de lujo.
– Puedes y lo más seguro es usar casco. En Buenos Aires existe la ley que obliga su uso. Es una discusión interminable porque hay varias investigaciones. La última investigación que hemos accedido y leído es la de la CTC en español, muy interesante
Algunos dicen que también ayuda a que seas más visible también hay otrxs que dicen que los conductores te respetan menos y finalmente están quienes se sienten menos vulnerables por tener casco y hacen cualquier cosa creyendo que el casco los salvará.
Obviamente que ayudará a salvarte de algún tipo de golpes sencillos, casi diría torpes, propio de errores nuestrxs. De un atropellamiento a más de 30 km/h ya no asegurado nada. Nosotros decimos CASCO SI, OBLIGATORIO NO
No hay que desincentivar el uso de la bicicleta porque el uso obligatorio hace eso, está comprobado.
– Ajusta el sillín-asiento a tu cuerpo y altura. Debes ajustarlo de manera tal que siempre estires bien tus piernas, te encontrarás que tendrás un andar sin tanto esfuerzo especialmente en las cuestas arriba. Cuanto más estires las piernas, menor esfuerzo harás.
Obviamente no pongas en juego tu equilibrio ni la cercanía al suelo, pero no es rara la idea de que llegues bien de punta de pie al suelo, como mínimo. Hay métodos igualmente para poner la altura exacta.
– No olvides tener un buen inflador, comprarse uno bueno y no muy grande no debe salir más que ponerle 5-10 litros de combustible a un coche. ¡Te puede salvar de una o podés ayudar a otrx!
– No es necesario usar vestimenta Lycra, la bicicleta se inventó mucho antes de que existiera el Lycra, es verdad que puede ser cómoda pero puedes usar cualquier ropa para moverte en bicicleta.
Si vas a trabajar y debes ir muy bien vestidx y con ropa no muy cómoda y adecuada para andar en bici, podés guardarla en la mochila o alforja, se puede también pedalear con un traje, el aire por el momento no ensucia (mucho). Puedes de a poco convencer a tu jefx de tener algún tipo de armario, espacio y por qué no duchas para bañarte en temporadas calurosas.
– Si no quieres llegar transpiradx puedes aminorar la marcha sin exigirte mucho o simplemente acortar el viaje usando trenes o medios que tu ciudad ofrezca para llevar la bici. O básicamente que soporten que estás transpirado como cuando tenemos que soportar a personas que llegan histéricxs o tarde en coche y escucharles responsabilizar siempre al tráfico.
– También usar guantes en invierno o verano resguardará tus manos en caso de caída aunque haga calor es bueno usarlos si prefieres. Y para el invierno es esencial si son muy duros en la ciudad que vivas.
Debes intentar conseguir buenos guantes, los hechos para andar en bici, no cualquiera debes sentirlos cómodos para poder frenar y llevar el manubrio. En Ebay, portales chinos, en la bicicletería que conozcas o en cualquier sitio puedes encontrar muchas opciones. Aunque bueno cada unx hará lo que pueda.
– Infla las ruedas siempre muy bien, las ruedas no deben hacer panza sobre el asfalto porque eso te desgasta físicamente ya que debes hacer mucho mayor esfuerzo. Si inflamos bien las ruedas también la bicicleta rueda más rápido y esto es mucho mejor a el sentir la bici un poco más dura en zonas donde el asfalto no es perfecto o como en algunas ciudades hay empedrado. Al costado de la cubierta está la presión mínima y máxima que puede llevar.
– Usa luces atrás y adelante, en los rayos también si puedes de para moverte en la noche. Esto es definitivamente imprescindible, por ejemplo mucho más que un casco. En días muy oscuros, con neblina, con lluvia o sin mucha luz puedes usarlas también, no se pierde mucho usándolas o haciéndote ver y ayuda a hacerte ver. Existen muchísimos tipos de luces actualmente, inclusive algunas de carga solar si no quieres usar baterías.
– Usar ropas llamativas o reflectivas son cosas que actualmente se están incentivando muchísimo. También podrías pintarte con pintura reflectiva el logo de bicivilizados en tu camiseta y listo. Esto es un recurso, eso no implica en vos tengas que ir como un arbolito de navidad. Lo importante es tener luces traseras y delanteras. Como pide la Ley en Argentina.
– No uses celular, detente para usarlo avisando al resto de personas en la calle.
– Recuerda siempre estar concentrado desde el principio de tu viaje, todos los siniestros suelen suceder, en general, cerca del destino o de la salida por falta de concentración. Esto es para cualquier medio, coches también. No te pases mirando chicxs que te distraigan.

– Con el robo de bicis, relájate todo queremos muchísimo a nuestras bicis y no uses de excusa eso para no salir en bicicleta. Hay muchísimos videos e información de como cuidar la bici al atarla a la calle. Post de campaña antirobo
Las bicis viejas las roban por viejas y las nuevas las roban por nuevas, compra buenos candatos, átala bien y no te lo olvides de llevarla cuando sales, un método es dejar la seguridad atada a la bici siempre.
Si compras una bici extrañamente barata y dudas de su procedencia sabe que eso contribuye a fomentar el robo.
– Revisa siempre que la bici no esté frenada por algo que ande mal porque también puede desgastarnos muchísimo fisicamente. Esto puede hacerse levantando la bici y haciendo girar en falso las ruedas, deben girar sin frenarse, deberían frenar con la inercia propia.
– Si no te gusta nada de esto de revisarla, no son muy caros los services en las bicicletarías. Siempre ayudará mucho tener una bici que funcione bien que una que funcione mal.
La calle

– Respeta siempre lo máximo posible las normas de tránsito de peatones, coches, autobuses y camiones. Según la Ley Nacional de tránsito Argentina somos un vehículo y como tal debemos respetarla.
Sabemos que fueron pensadas siempre para lxs motorizadxs pero evita lo máximo posible contramanos, aunque la zona sea tranquila nunca sabes que cochista o transporte puede arrancar. Si quieres que los conductores nos respeten debes respetarlos a ellxs también. Y principalmente a peatones, 100% de respeto a ellxs.
– No uses auriculares para circular en plena ciudad. A todos nos gusta aislarnos o sentirnos casi estrellas de rock en la bici, porque la bici brinda eso, libertad, pero usar auriculares te separa completamente de lo que sucede en la calle, y eleva el porcentaje de que sufras un siniestro. A nuestro entender es peor por lejos que no usar casco. Ir con un casco y escuchando música te aisla.
Tus oídos son un sentido y como tal te ayudará a escuchar a motoristxs que están acercándose, cruces de calle, ambulancias, emergencias.
– Si te mueves por avenidas o calles muy transitadas no está prohibido, salvo la 9 de Julio en BSAS, algunas rutas y las autopistas.
Siempre en estas es aconsejable ir un poco más rápido aunque no obligatorio claramente, no sé intentar ir al menos a 20km/h. Nos pone bien cercanos a la movilidad que tienen los demás medios y además ir lento pone muy nerviosos a los conductores y genera cierta tensión. Intentemos no darle opciones pero no hay velocidades mínimas para ciclistas. Usa la que más cómodx te sientas.
– Cuando tienes coches estacionados a ambos lados no necesariamente debes ir muy pegados a el auto estacionado a tu derecha ya que si algún conductor abriera la puerta sin mirar te quedas sin dientes, debes procurar ir por el centro del carril manteniendo una distancia prudencial con esas líneas de autos y los que vayan circulando en su coche que se acostumbren a que la bici tiene derecho a circular por el mismo carril que tiene el auto. Obviamente en la medida que en esa calle no exista una ciclovía. Si puedes dejarle el paso en algún momento no estará mal, te ganarás su agradecimiento. Deben sobrepasarte a una distancia de 1.5 metros.
La ley en Argentina dice que si circulás calles o avenidas con carriles demarcados tenés derecho a usar todo el carril.
– Utiliza en la ciudad ruedas angostas. Si el dibujo de tu rueda es para montañas y estás usando la bicicleta en una ciudad como Buenos Aires por ejemplo, hay algo que no es compatible, hay que adaptarlo a la ciudad. Con esto también se ahorra bastante esfuerzo físico y fricción de la cubierta con el asfalto.
No necesariamente la bicicleta se patinará, probablemente todo lo contrario ya que puede tener más cantidad de superficie de agarre con el asfalto.
– Muchxs conductores que circulan en algo más grande, pesado y potente que nuestra bicicleta ya sean cochistas, taxistas, motociclistxs, camionerxs, etcétera, son muchas veces pocos cuidadosxs con lxs ciclistas pero también muchas veces quedamos en los puntos ciegos de sus espejos y no pueden vernos.
Si bien el conductor puede evitar accidentes siendo previsor, siempre debemos anticiparnos a sus maniobras o saber de sus puntos ciegos. Debemos estar atentos que en cualquier momento un conductor puede girar, frenar, salir o lo que sea de diferente más que circular para adelante.
Le podemos llamar conducción proactiva.
Las posibilidades cuando nos encontramos con conductores que notamos su distracción son:
-Frenar y dejar pasar.
-Mostrarnos haciendo señas con alguno de nuestros brazos, tocar nuestro timbre, es poco, pero podría dar resultado y una no muy ortodoxa sería gritar para llamar la atención del conductxr.
Suele servir.
¿Cómo anticiparnos? Una conducción proactiva.
Cuando nos movemos y manejamos una bicicleta o en otro medio no debemos mirar ahí cerquita de nuestra rueda, debemos observar nuestro contexto, al menos unos 30-50 metros delante para saber que puede pasar y estar anticipados siempre a un posible cruce o algún camión o bus que se te tire encima.
Si el cochista o quien sea parece decidido a girarnos encima y tenemos espacio podemos aminorar la marcha y sobrepasarlo por su mano contraria. Sino frenar a cero, estando siempre atentos a lo que tenemos detrás y dejar pasar, siempre puede que no nos hayan visto o no hayan mirado.
Esto último es una de las razones por la que usar auriculares es una locura, nos quita el sentido auditivo y puede que no nos hayamos dado cuenta que tenemos alguien detrás y si frenamos bruscamente por algo delante puede que nos atropellen sin más no poder.
– Cuando llegas a los semáforos y esperas en la esquina tener tu semáforo no es aconsejable esperar a la misma altura a su costado que el primer cochista, taxista, camiónerx o colectiverx ya que puede no haberte visto y arrancar doblando sobre tí. Puede ser recomendable esperar más adelante para mostrarte, obviamente si no hay gente sobre la senda peatonal y sino, si es posible si el espacio da delante de las sendas peatonales. Ten cuidado con eso, hay que estar muy segurx.
– Es muy vergonzante a veces porque nos sentimos un poco tontxs pero da bastante resultado que cuando uno gire a derecha o a izquierda en una maniobra un poco rápida o en una gran avenida usar nuestros brazos ya sea el izquierdo o el derecho según corresponda para avisar que doblaremos. Nos podemos sentir así pero es importante que lo hagamos.
O usar alguna seña al conductor para que sepa que ahí estás tú. Da muy buenos resultados cuando nos metemos dentro del tránsito ya que los siniestros suelen ocurrir ahí.
– Para frenar, es conveniente utilizar los dos frenos a la vez. Frenar con solo un freno implica el riesgo de derrapar y caerse. Y también levantar el brazo que más cómodo te resulta y así avisarle a quien viene detrás que frenarás.
– Cuando se ata una bici a un bicicletero, conviene sujetarla de forma correcto para evitar no solo el robo de la bicicleta sino la vandalización.
En Buenos Aires la ley nos ampara para llevar nuestras bicicletas a cualquier estacionamiento y que te la reciban.
– Dificil nos resulta no adelantarnos varios metros cuando hay grandes filas de coches y nosotrxs tenemos el espacio para pasar.
Sería bastante hipócrita si aquí ponemos que ¡No debe hacerse eso! sólo recomiendo estar muy atentx a esas maniobras. Ir atentx si es posible a lo que pudiera llegar a hacer el conductxr parado, arrancar, moverse un poco, abrir la puerta el acompañante, tirar un cigarrillo por la ventana : P
Y debemos saber que los grandes camiones, autobuses y grandes moles muchas veces es imposible que nos vean.
– Es un poco obvio y ya exigente pero cuando circulás en grandes movimientos de tránsito es aconsejable tener esos dedos que usas para los frenos encima de las palancas de tus frenos, ganas algunas milésimas de segundos para frenar.
Aunque este consejo es muy de cochista. : P
Si usas Fixied no está mal ponerle algún freno un poco más práctico, piénsalo también, aunque tú sabes.
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No puedo decir que todo esto lo haga siempre que salgo en bici pero lo bueno es ir acostumbrándose a estas cosas, saberlas, transmitirlas a otrxs, implementar lo que mejor podamos algo de todo esto en los caso que sirva para nuestro entorno.
Hay muchas cosas más que probablemente se irán ocurriendo y que actualizaremos este post.

Me encanto !
Genial , datos muy practicos . Saludos desde Chile : )
El uso de casco ES OBLIGATORIO en CABA.
Art. 6.10.7 de la Ley de Transito Nº24449
Por favor si van a informar o educar, chequeen la informacion antes o investiguen, esta buena la movida, pero si no tomamos con seriedad se desvirtua, dando pan a los que estan en contra de los ciclistas.
Esperamos todos tus comentarios informados para aportar a la causa, tenés aquí toda la libertad de poner lo que creas que esté mal. Muchas gracias por tu comentario.
Perfecto, ahí está dicho, muchas gracias.
Más que comprobado en todos los lugares del mundo que la obligatoriedad del casco produce el no uso de la bicicleta. Ejemplo Melbuourne, Australia.
Saludos y gracias por tu aporte.
Si perdon, parecia que el tono era de una critica… PERO NO!
Solo quise aportar la info, porque hay gente que es mal intencionada con los ciclistas y para rodar conviene que sepamos lo mas posible. Sobre todo lo que es obligatorio.
Yo en lo personal no uso casco (por una fractura, tengo placas de titanio en la mandibula y la correa del casco me causa dolor) pero aliento a que lo usen pues es util.
Esta muy bueno TODO lo que USTEDES hacen, ojala mas gente le dedicara todo el empeño y voluntad que le ponen…
RESUMIENDO: Perdon sie el tono fue energico, pero fue «buena leche», con la mejor onda… Entre bueyes, no hay cornadas!!!
Muy buenos los artículos, pero la ortografía y la redacción son deficientes. El lenguje es cultura!
¡Tienez toda la rasón! Gracias por tu cultura! Saludos.
Para moverse cómodo en bicicleta hay ya un gran surtido en ropa para ciclistas urbanos pensados para ellos. Vean si no la página de la tienda de Moda y Pedal
Un saludo!
Me gusto mucho el articulo. Utilizar un lenguaje sencillo me parece muy util porque lo hace ameno. Me encanto que escribieras sobre los puntos ciegos porque a veces los ciclistas se enojan mucho y se olvidan que no los ven. Tener eso presente nos obliga a ser mas cuidadosos. Gracias por el aporte.
excelente post!!
hola. mi nombre es matias. soy productor del programa de television » A TODO O NADA». estamos haciendo un juego con gente que tenga bicicleta. la idea es que vengan a participar con su bicicleta por un LED TV. la idea es convocar a los grupos a venir a jugar. si te interesa te podes comunicar con la produccion al 4990012 o por mi mail. o que vengan directamente a cochabamba 1153 a las 17hs.
MUCHAS GRACIAS
Hola! El artículo es muy bueno y fundamentalmente útil. La redacción es clara, organizada y didáctica. Gracias por elaboraral y compartir. Un saludo!
¿Si el casco es obligatorio en la CABA, porqué los policletas (policias en bicicleta) no lo usan?
les recomiendo a todos los que aman el ciclismo escuchar este grupo que esta luchando por su sueño https://www.youtube.com/watch?v=rboW6DRssio
Excelente post. Soy ciclista urbano y puedo decir que todos estos consejos son muy útiles. Saludos desde Encarnación, Paraguay.
Pues yo me muevo con mi bicicleta electrica y voy de las mil maravillas, si es cierto que tanto peatones como ciclistas, y coches ahy cierta guerra abierta.
Aqui vi en esta web mucha info sobre las electricas.
saludos
http://www.bicicletaselectricas.info/
Consejo muy importante que me dio una ciclista.
No es recomendable hacer lo siguiente, pero muchos ciclistas en ruta alguna vez aprovechamos la oportunidad.
Si vamos cortando viento atrás de algún vehículo, hacerlo atrás de sus ruedas. Hace poco me contaron que hubo en mi país un accidente terrible porque un ciclista impacto con un animal muerto que el conductor del camión que iba adelante esquivo por el medio del eje.
Saludos de Uruguay.
Muy bueno, lo usamos para trabajar en un proyecto de la escuela
Muy bueno, lo usamos para trabajar en un proyecto de la escuela
muchas gracias!
saludos desde Roma!
Un gran abrazo Alessandro ¿Qué tal se pedalea en Roma? Es tan increíble como la ciudad misma y como se comen esos ricos Arancini en Piazza Bologna?